Terapia EMDR

emdrLa terapia EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por los Movimientos Oculares) es un novedoso abordaje psicoterapéutico validado científicamente que acelera el tratamiento de diversas dificultades emocionales, causadas por experiencias difíciles en la vida, como pueden ser fobias, ansiedad, estrés postraumático, duelos, ataques de pánico y dolores crónicos. También puede usarse para aliviar la angustia y/o la fobia de hablar en público, para optimizar el rendimiento laboral, deportivo y artístico.

El método fue descubierto en 1987 por la Dr. Francine Shapiro y consiste en usar estimulación bilateral (visual, auditiva o kinestésica) que facilita la conexión entre los dos hemisferios cerebrales logrando el reprocesamiento de la información traumática con la consiguiente desaparición de los síntomas. Esta terapia combina elementos teóricos-clínicos de diferentes orientaciones psicológicas como la cognitivo-conductual, psicoanalítica o humanista.

La terapia EMDR es un abordaje centrado en el paciente y tiene en cuenta la capacidad inherente del sujeto para la autocuración. A veces determinados acontecimientos estresantes o traumáticos no son procesados adecuadamente y pueden afectar psicológicamente en el presente produciendo emociones perturbadoras. Mediante EMDR las experiencias dolorosas son nuevamente procesadas y asimiladas, reduciendo su carga emocional, eliminando bloqueos causados por imágenes, creencias o sensaciones físicas negativas y con ello, conseguir equilibrar nuestra salud y nuestro desarrollo integral.

Isabel Soriano Santacruz. Psicóloga Terapeuta EMDR acreditada por la Asociación EMDR España.

www.isorianopsicologa.com

Publicado en Inicio | Deja un comentario

Cuento: La lección de la mariposa

imagesUn día de primavera, un viajante descansaba tranquilamente al borde del camino bajo un árbol. Mirando la naturaleza que le rodeaba, observó cómo la oruga de una crisálida de mariposa intentaba abrirse paso a través de una pequeña abertura aparecida en el capullo. Estuvo largo rato contemplando cómo la mariposa iba esforzándose hasta que, de repente, pareció detenerse. Tal vez la mariposa –pensó aquel hombre- había llegado al límite de sus fuerzas y no conseguiría ir más lejos.

Así que, decidido a ayudar a la mariposa, cogió unas tijeras de su mochila y ensanchó el orificio del capullo. La mariposa, de esta forma, salió fácilmente. Su cuerpo estaba blanquecino, era pequeño y tenía las alas aplastadas. El hombre, preocupado, continuó observándola esperando que, en cualquier momento, la mariposa abriera sus alas, las estirara y echara a volar. Pero pasó el tiempo y nada de eso ocurrió. La mariposa nunca voló, y las pocas horas que sobrevivió las pasó arrastrando lastimosamente su cuerpo débil y sus alas encogidas hasta que, finalmente, murió.
Aquel caminante, cargado de buenas intenciones, con voluntad de ayudar y evitar el sufrimiento a la mariposa, no comprendió que el esfuerzo de aquel insecto para abrirse camino a través del capullo era absolutamente vital y necesario, pues esa era, precisamente, la manera que la naturaleza había dispuesto para que la circulación de su cuerpo llegara a las alas, y estuviera lista para volar una vez hubiera salido al exterior.

Algunas veces, es justamente tiempo y esfuerzo lo que necesitamos para evolucionar y crecer en nuestra vida. En realidad, si la naturaleza nos permitiese vivir sin obstáculos, quedaríamos muy limitados en nuestro inmenso potencial. Nunca llegaríamos a desarrollar nuestra verdadera plenitud.

Publicado en Reflexiones | Deja un comentario

Cuento para la reflexión

¿Y si las historias para niños fueran de lectura obligatoria para adultos?, ¿seríamos realmente capaces de aprender lo que desde hace tanto tiempo venimos enseñando…? (José Saramago)

Con este objetivo te presento un cuento  para que cada uno obtenga sus propias conclusiones y para que todos nos impregnemos de toda la sabiduría y aprendizaje que durante siglos nos han aportado los cuentos.

Este es un cuento que suelo usar en mis terapias muchas veces. En Psicología utilizamos las metáforas y los cuentos porque son muy buenas herramientas para ayudarnos a reflexionar y comprender nuestra situación.

EL LEÑADOR Y EL HACHA

images

Había una vez un leñador que se presentó a trabajar en una maderera. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo también, así que el leñador se sintió muy contento con su nuevo empleo.

El primer día se presentó al capataz, que le dio un hacha y le asignó una zona del bosque. El hombre, entusiasmado, salió al bosque a talar.

En un solo día cortó dieciocho árboles. El capataz le felicitó y le dijo que siguiera en la línea. Animado por estas palabras, el leñador se decidió a mejorar su propio trabajo al día siguiente. Así que esa noche se acostó temprano. A la mañana siguiente se levantó muy temprano y se fue al bosque. A pesar de todo su empeño no logró talar más que quince árboles.

–Debo estar cansado –pensó.

Y decidió acostarse con la puesta del sol para recuperar fuerzas. Al amanecer se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad. Cada día talaba menos y el último día estuvo toda la tarde tratando de talar su segundo árbol.

Preocupado por lo que diría el capataz, el leñador fue a contarle lo que le estaba pasando, asegurándole que se estaba esforzando hasta los límites del desfallecimiento.

El capataz le preguntó:–¿Cuándo afilaste tu hacha por última vez?

–¿Afilar? No he tenido tiempo para afilar. He estado demasiado ocupado talando árboles”.

Y tú, ¿qué sueles hacer para afilar el hacha?

Publicado en Reflexiones | Deja un comentario

¿Los conflictos en la relación de pareja pueden afectar a tu salud?

18-PODEMOS-HACER-ANTE-EL-CONFLICTO

Una relación de pareja conflictiva puede tener repercusiones directas en la salud y en la calidad de vida de ambos miembros de la pareja. Discutir y pelear con la pareja no sólo afecta al estado de ánimo sino que puede ocasionar dificultades a largo plazo en la salud física, mental y sexual. Numerosos estudios han puesto de manifiesto cómo los conflictos de pareja crónicos afectan negativamente en todas las áreas de nuestra vida.

Si miramos a nuestro alrededor es bastante común encontrar parejas que discuten constantemente e incluso, si hacemos memoria, nosotros mismos tal vez hemos pasado por alguna etapa donde la falta de entendimiento era la orden del día. Aumento del ritmo cardiaco y de la presión arterial, respiración agitada, dolor abdominal, pérdida de apetito, nerviosismo o actos violentos son sólo algunos de los efectos inmediatos del conflicto. Sin embargo, si este se mantiene durante el tiempo, el desgaste emocional y físico hará que determinadas patologías físicas y psíquicas aumenten su probabilidad de ocurrencia. Algunos de los trastornos más comunes son estrés crónico, cefaleas tensionales, alteraciones hormonales, síndrome de colon irritable, problemas psicosomáticos, ansiedad, depresión, insomnio, problemas en la concentración mental, desarrollo de conductas adictivas, baja autoestima, aislamiento o bloqueo emocional.

Las relaciones de pareja pasan por varias fases. En una primera etapa de enamoramiento el conflicto es casi inexistente. La idealización de la pareja y la llegada del amor a nuestra vida nos llena de optimismo con respecto al futuro. El enamoramiento aumenta la autoestima y nos hace sentirnos con fortaleza para sortear los obstáculos que pueden surgir en el día a día. El amor se instala en nuestra vida y no nos cuesta esfuerzo alguno mantener la pasión. Sin embargo, igual que nuestras necesidades personales van cambiando con el tiempo nuestra relación de pareja también lo va haciendo con nosotros. Es aquí donde surge la fase de lucha de poder y donde más conflictos aparecen. Es el momento de construir los cimientos de la relación. Las normas en la convivencia o la repartición de tareas, el cuidado de los hijos, la organización del tiempo de ocio individual y de pareja, la economía familiar o la relación con la familia de origen son aspectos nuevos a negociar y pueden ocasionar muchos desacuerdos. Por último, y si la toma de decisiones de la fase anterior nos ha llevado a la colaboración, aceptación y apoyo mutuo, se establece la fase de intimidad y la relación se irá afianzando con mayor firmeza y solidez.

La pareja es uno de los aspectos centrales en la vida y puesto que las crisis de pareja afectan a nuestra salud general pudiendo tener incidencia en el rendimiento laboral e incluso en la motivación y en las ganas de vivir, buscar soluciones en cuanto aparecen los conflictos se hace necesario. La satisfacción en la pareja está relacionada con el apoyo emocional, con compartir metas e intereses y con las estrategias de resolución de conflictos basadas en una comunicación eficaz. Una buena relación de pareja no es aquella que no tiene conflictos, sino aquella que sabe enfrentarse a ellos.

Entre los consejos más útiles para poder vivir en armonía y alcanzar soluciones razonables, se destaca el cambiar las quejas por peticiones (p.ej. “me gustaría pasar más tiempo contigo” frente a “siempre te vas con tus amigos”), crear acuerdos negociados pero nunca aprovechando la discusión, resolver los problemas del pasado y curar heridas generando interacciones positivas de reparación emocional. También es recomendable demostrar cariño e interés en pasar tiempo juntos, respetar los espacios del otro, transmitir reconocimiento o admiración (decir lo orgullosos que nos sentimos de compartir la vida con él o ella) y hablar mucho de nuestros sentimientos para evitar los malentendidos utilizando siempre una comunicación asertiva.

La terapia de pareja se debe considerar cuando las peleas, gritos y falta de respeto parecen no tener fin. Estas terapias son muchas más efectivas si no dejamos pasar mucho tiempo desde las primeras señales de insatisfacción en la relación y no esperamos a que el distanciamiento, el rencor y la frustración acumulada nos impidan encontrar soluciones. Acudir a terapia de pareja implica que ambos miembros desean recuperar el bienestar y aceptan que ambos son parte del problema pero también parte de la solución.

Publicado en Inicio | Deja un comentario

¿Los conflictos en la relación de pareja pueden afectar a tu salud?

18-PODEMOS-HACER-ANTE-EL-CONFLICTO

Una relación de pareja conflictiva puede tener repercusiones directas en la salud y en la calidad de vida de ambos miembros. Discutir y pelear con la pareja no sólo afecta al estado de ánimo sino que puede ocasionar dificultades a largo plazo en la salud física, mental y sexual. Numerosos estudios han puesto de manifiesto cómo los conflictos de pareja crónicos afectan negativamente en todas las áreas de nuestra vida.

Si miramos a nuestro alrededor es bastante común encontrar parejas que discuten constantemente e incluso, si hacemos memoria, nosotros mismos tal vez hemos pasado por alguna etapa donde la falta de entendimiento era la orden del día. Aumento del ritmo cardiaco y de la presión arterial, respiración agitada, dolor abdominal, pérdida de apetito, nerviosismo o actos violentos son sólo algunos de los efectos inmediatos del conflicto. Sin embargo, si este se mantiene durante el tiempo, el desgaste emocional y físico hará que determinadas patologías físicas y psíquicas aumenten su probabilidad de ocurrencia. Algunos de los trastornos más comunes son estrés crónico, cefaleas tensionales, alteraciones hormonales, síndrome de colon irritable, problemas psicosomáticos, ansiedad, depresión, insomnio, problemas en la concentración mental, desarrollo de conductas adictivas, baja autoestima, aislamiento o bloqueo emocional.

Las relaciones de pareja pasan por varias fases. En una primera etapa de enamoramiento el conflicto es casi inexistente. La idealización de la pareja y la llegada del amor a nuestra vida nos llena de optimismo con respecto al futuro. El enamoramiento aumenta la autoestima y nos hace sentirnos con fortaleza para sortear los obstáculos que pueden surgir en el día a día. El amor se instala en nuestra vida y no nos cuesta esfuerzo alguno mantener la pasión. Sin embargo, igual que nuestras necesidades personales van cambiando con el tiempo nuestra relación de pareja también lo va haciendo con nosotros. Es aquí donde surge la fase de lucha de poder y donde más conflictos aparecen. Es el momento de construir los cimientos de la relación. Las normas en la convivencia o la repartición de tareas, el cuidado de los hijos, la organización del tiempo de ocio individual y de pareja, la economía familiar o la relación con la familia de origen son aspectos nuevos a negociar y pueden ocasionar muchos desacuerdos. Por último, y si la toma de decisiones de la fase anterior nos ha llevado a la colaboración, aceptación y apoyo mutuo, se establece la fase de intimidad y la relación se irá afianzando con mayor firmeza y solidez.

La pareja es uno de los aspectos centrales en la vida y puesto que las crisis de pareja afectan a nuestra salud general pudiendo tener incidencia en el rendimiento laboral e incluso en la motivación y en las ganas de vivir, buscar soluciones en cuanto aparecen los conflictos se hace necesario. La satisfacción en la pareja está relacionada con el apoyo emocional, con compartir metas e intereses y con las estrategias de resolución de conflictos basadas en una comunicación eficaz. Una buena relación de pareja no es aquella que no tiene conflictos, sino aquella que sabe enfrentarse a ellos.

Entre los consejos más útiles para poder vivir en armonía y alcanzar soluciones razonables, se destaca el cambiar las quejas por peticiones (p.ej. “me gustaría pasar más tiempo contigo” frente a “siempre te vas con tus amigos”), crear acuerdos negociados pero nunca aprovechando la discusión, resolver los problemas del pasado y curar heridas generando interacciones positivas de reparación emocional. También es recomendable demostrar cariño e interés en pasar tiempo juntos, respetar los espacios del otro, transmitir reconocimiento o admiración (decir lo orgullosos que nos sentimos de compartir la vida con él o ella) y hablar mucho de nuestros sentimientos para evitar los malentendidos utilizando siempre una comunicación asertiva.

La terapia de pareja se debe considerar cuando las peleas, gritos y falta de respeto parecen no tener fin. Estas terapias son muchas más efectivas si no dejamos pasar mucho tiempo desde las primeras señales de insatisfacción en la relación y no esperamos a que el distanciamiento, el rencor y la frustración acumulada nos impidan encontrar soluciones. Acudir a terapia de pareja implica que ambos miembros desean recuperar el bienestar y aceptan que ambos son parte del problema pero también parte de la solución.

Publicado en Articulos | Deja un comentario

Tratamiento psicológico del Dolor Crónico

718424-articulo

 El dolor crónico es un trastorno que padecen millones de personas en todo el mundo y concretamente en España alrededor del 11% es diagnosticado de esta enfermedad según los datos de la Asociación Española del Dolor.

Una de las principales características de esta enfermedad, además del dolor sin una base física que lo explique,  es el impacto que la enfermedad tiene sobre la vida de la persona en su vida social, familiar y laboral.

Podemos definir el dolor crónico como aquella sensación de malestar que dura más de seis meses, no está asociado  a una lesión concreta y no remite con terapias y tratamientos convencionales como cirugía, fármacos o tratamientos fisioterapéuticos. El enfermo suele someterse a pruebas y exámenes médicos donde no se encuentra una causa que justifique su dolor.

La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor define el dolor como “una experiencia sensorial y emocional desagradable relacionada con daño real o potencial de algún tejido”. Cabe resaltar de esta definición la aceptación del dolor como experiencia emocional y por lo tanto, como experiencia psicológica, no solo fisiológica, y por otra parte, la no necesidad de existencia de lesión física o una lesión real para experimentar dolor.

A veces es difícil conocer la causa del dolor crónico ya que éste puede responder a varios factores. Asimismo, el dolor puede aparecer inicialmente debido a una enfermedad o a una lesión, pero persistir por estrés, problemas emocionales como ansiedad, preocupación o depresión y estrategias de afrontamiento inadecuadas. También es posible que se produzca dolor crónico sin que haya una lesión o enfermedad previa.

En la investigación del dolor crónico encontramos que las estrategias de afrontamiento se han relacionado con la intensidad y duración del dolor, con el desarrollo de psicopatología, con la aparición de discapacidad y con la interferencia en las diferentes áreas de la vida. Así, determinadas estrategias de afrontamiento se relacionan con una mayor adaptación a la enfermedad y las más adaptativas son las denominadas estrategias de afrontamiento activas (como búsqueda de información, distracción o capacidad de solución de problemas). Las estrategias más eficaces en el dolor crónico son las estrategias que eliminan la atención del paciente sobre el dolor. Concentrarse en otras actividades placenteras como la relajación o la socialización, verbalizaciones de afrontamiento o autoafirmaciones, ayuda a disminuir el catastrofismo asociado a la enfermedad y la importancia dada al dolor. Por el contrario, estrategias de afrontamiento que contribuyen a agravar el dolor son las quejas, el catastrofismo, la desesperanza y estrategias de afrontamiento más pasivas (evitar situaciones o descanso).

Desde este enfoque los pensamientos negativos, las creencias erróneas sobre el dolor y el significado que dan a sus síntomas o la evaluación que los pacientes hacen de su dolencia, afecta al agravamiento de la experiencia de dolor crónico y al grado de deterioro físico, emocional y social.

En el tratamiento psicológico del dolor crónico será imprescindible reducir emociones negativas, depresión, ansiedad o nerviosismo y aumentar el optimismo. Por otra parte, fomentar la percepción de autoeficacia del paciente también es uno de los objetivos más relevantes del tratamiento. El paciente ha de percibir que tiene estrategias y recursos para afrontar cualquier situación de su vida, incluso el dolor. Cuanta más autoeficacia tienen un individuo mejor maneja los síntomas de dolor, disminuyendo así la intensidad de éste.

Puedes encontrar más información en los siguientes enlaces:

http://www.infocop.es/view_article.asp?id=2435

http://www.cop.es/infocop/pdf/1709.pdf

Publicado en Articulos | Deja un comentario

Inteligencia Emocional como estrategia de prevención del consumo de drogas

imagesEl estudio de la inteligencia emocional como estrategia para hacer frente a las adicciones, ha motivado en la actualidad numerosas investigaciones. A pesar de que el recorrido más extenso se produce en los últimos años, la inteligencia emocional ha podido demostrar su amplio potencial para la prevención del consumo de drogas.
Es a partir de la última década del siglo pasado cuando comienza a verse un notable interés por la regulación y el manejo de las emociones debido a la aparición del término Inteligencia Emocional. La aparición de este nuevo constructo supuso la proliferación de numerosas investigaciones con el objetivo de definirla, conceptualizarla y medirla. La Inteligencia Emocional (IE) fue definida por primera vez en 1990 como “una parte de la inteligencia social que incluye la capacidad de controlar nuestras emociones y las de los demás, discriminar entre ellas y usar dicha información para guiar nuestro pensamiento y nuestros comportamientos” (Salovey & Mayer, 1990, p.189). Posteriormente en 1997, el equipo de Mayer y Salovey reformularon su definición: “La inteligencia emocional implica la habilidad para percibir con exactitud, valorar y expresar emoción; la habilidad para acceder y/o generar sentimientos cuando ellos facilitan el pensamiento; la habilidad para comprender la emoción y el conocimiento emocional, y la habilidad para regular las emociones que promueven el crecimiento emocional e intelectual” (Mayer & Salovey, 1997, p.4). Sin embargo, el máximo apogeo vino de la mano de la publicación del libro “Inteligencia Emocional” de Daniel Goleman en 1995 donde desarrollaba y ampliaba el concepto, aumentando con ello la expectación e interés mundial por la IE (Goleman, 1995).

Hay evidencia científica que considera la Inteligencia Emocional como una variable mediadora entre los acontecimientos de la vida y las posibles consecuencias sobre la salud y el bienestar. Así se relacionan los niveles bajos de inteligencia emocional con problemas de salud tales como ansiedad, trastornos del estado de ánimo, problemas psicofisiológicos, alteraciones del sistema inmune, cambios en los hábitos de conductas saludables o mayor prevalencia de conductas adictivas (Fernández, Jorge & Bejar, 2009). Desde este punto de vista, la IE es un buen predictor de las estrategias de afrontamiento a los diferentes acontecimientos de la vida, entendida ésta como la capacidad de los individuos para identificar, entender y regular sus emociones y la de los demás y utilizar esta información como una guía de los pensamientos y de las acciones (Limonero et al., 2012; Limonero et al., 2013). La inteligencia emocional facilita la adaptabilidad de las personas a los múltiples sucesos vitales, favoreciendo una respuesta apropiada, disminuyendo las respuestas emocionales negativas y desadaptativas y aumentando los estados emocionales positivos. En esta dirección, Bracket, Mayer y Warner (2004) observaron que niveles bajos de IE en hombres pueden ser predictivos de mala adaptación y se relaciona con conductas asociadas a aspectos negativos de la vida como consumo excesivo de alcohol y drogas ilegales, conducta desviada y malas relaciones con amigos.

En cuanto al consumo de sustancias muchos son los estudios que apuntan a la inteligencia emocional como un elemento protector y aunque es relativamente reciente la incorporación de la IE a la investigación de la prevención del consumo de drogas, en la literatura encontramos diversas alusiones al respecto. Kun y Demotrovics (2010) desarrollaron un metaanálisis donde hicieron una revisión de 36 artículos donde se relacionaba la inteligencia emocional y las adicciones. Encontraron evidencias empíricas que apoyan la teoría que bajos niveles de inteligencia emocional se asocian con un mayor consumo de tabaco, alcohol y de otras drogas ilegales.

Desde el punto de vista de la prevención de drogas, varios estudios se han llevado a cabo con similares resultados. Trinidad et al. (Trinidad, Unger, Chou, Azen & Johnson, 2004) observaron en población adolescente que la inteligencia emocional se asociaba con una alta capacidad percibida del rechazo del consumo de tabaco. En esta investigación se plantea que los estudiantes con alta IE tienen una mayor predisposición al rechazo de tabaco debido a la comprensión de sus emociones con respecto a fumar, capacidad para vencer la ansiedad de rechazar una oferta y mayor facilidad para combatir la presión social. A mayor inteligencia emocional más capaces son de emplear una gama más amplia de estrategias de afrontamiento para hacer frente a situaciones que pueden aumentar el riesgo de fumar.

Otra investigación en este sentido es la realizada por Ruiz-Aranda et al. (Ruiz-Aranda, Fernández-Berrocal, Cabello & Extremera, 2006) donde se examina la relación entre la IE y el consumo de alcohol y tabaco en adolescentes. La IE se asocia con la disminución de conductas de riesgo para la salud en las que se incluye el consumo de tabaco y alcohol. Se llega a la conclusión que los adolescentes con una menor puntuación en IE recurren al consumo de estas sustancias como una forma externa de autorregulación emocional. También se afirma que la capacidad para la reparación de emociones, entendida como la creencia del sujeto en su capacidad para interrumpir estados emocionales negativos y prolongar los positivos, ayudaría a prevenir el consumo de alcohol y tabaco en adolescentes.

Además de la influencia demostrada de la IE, otras variables también han sugerido ofrecer protección ante el consumo de alcohol y otras drogas. Algunas de estas variables son la resiliencia, el apoyo social y las actitudes positivas hacia el mantenimiento de la salud.

No cabe duda que dentro del tratamiento de las toxicomanías y del alcoholismo, el trabajo de la inteligencia emocional se torna cada día más necesario.

Publicado en Articulos | Deja un comentario

Superando la ansiedad

La ansiedad es un estado emocional de inquietud y angustia que normalmente la persona no puede explicar. Se experimenta temor frente a situaciones que no puedes controlar o predecir, o sobre situaciones que parecen amenazantes o peligrosas.

Algunos de los síntomas más frecuentes son:

  • Palpitaciones
  • Dolores en el pecho
  • Mareos
  • Sudoración
  • Preocupación excesiva
  • Sensación de falta de aire
  • Hormigueo o entumecimiento
  • Temblores
  • Miedo a volverse loco
  • Sensación de falta de control
  • Temor a morir


Los trastornos de ansiedad más comunes son el ataque de pánico con o sin agorafobia,  fobia social, el trastorno obsesivo compulsivo y el trastorno de ansiedad generalizada.

¿Quieres saber cómo puedes superar la ansiedad? Si quieres saber más de la ansiedad, qué es, por qué surge y cómo superarla, en el enlace siguiente encontrarás el último programa de nuestra “terapia de radio” donde respondemos a éstas y más preguntas relacionados con la ansiedad.

Superando la ansiedad

Publicado en Inicio, Terapia de radio | Deja un comentario

Terapia de radio

1469961_598328946883370_1828699387_nHemos inaugurado, de la mano de Radio San Vicente 95.2, un nuevo espacio para la psicología. Cada lunes hablaremos sobre distintos temas que afectan a nuestra salud psicosocial y daremos prácticos consejos para encontrar soluciones a los problemas emocionales.

En el siguiente enlace puedes escuchar el primer programa donde respondemos a dos preguntas imprescindibles,

¿Qué es un psicólogo? y ¿Para qué sirve la terapia psicológica?

 

Publicado en Terapia de radio | Deja un comentario

Las alas son para volar

descarga

Cuántas veces nos hemos quedado parados ante al intento de hacer algo nuevo, de intentar algo que en realidad estamos deseando pero, nos hemos quedado quietos pensando……¿qué pasará?, ¿y si nos equivocamos?….¿no será mejor no intentarlo ?

¿Conoces el cuento “Las alas son para volar” de Jorge Bucay?

Ese día, Jorge me esperaba con un cuento.

Cuando se hizo mayor, su padre le dijo: “Hijo mío: no todos  nacemos con alas. Si bien es cierto que no tienes obligación de volar, creo que sería una pena que te limitaras a caminar teniendo las alas que el buen Dios te ha dado”.

–      Pero yo no sé volar – contestó el hijo.

–      Es verdad… – dijo el padre. Y, caminando, lo llevó hasta el borde del abismo de la montaña.

–      ¿Ves, hijo? Este es el vacío. Cuando quieras volar vas a venir aquí, vas a tomar aire, vas a saltar al abismo y, extendiendo las alas, volarás.

El hijo dudó.

–      ¿Y si me caigo?

–      Aunque te caigas, no morirás. Sólo te harás algunos rasguños que te harán más fuerte para el siguiente intento –contestó el padre.

El hijo volvió al pueblo a ver a sus amigos, a sus compañeros, aquellos con los que había caminado toda su vida.

Los más estrechos de mente le dijeron: “¿Estás loco? ¿Para qué? Tu padre está medio loco… ¿Para qué necesitas volar? ¿Por qué no te dejas  de tonterías? ¿Quién necesita volar?”.

Los mejores amigos le aconsejaron: “¿Y si fuera cierto? ¿No será peligroso? ¿Por qué no empiezas despacio? Prueba a tirarte desde una escalera o desde la copa de un árbol. Pero… ¿desde la cima?”.

El joven escuchó el consejo de quienes le querían. Subió a la copa de un árbol y, llenándose de coraje, saltó. Desplegó las alas, las agitó en el aire con todas sus fuerzas pero, desgraciadamente, se precipitó a tierra.

Con un gran chichón en la frente, se cruzó con su padre.

–      ¡Me mentiste! No puedo volar. Lo he probado y ¡mira el golpe que me he dado! No soy como tú. Mis alas sólo son de adorno.

–      Hijo mío – dijo el padre -. Para volar, hay que crear el espacio de aire libre necesario para que las alas se desplieguen. Es como tirarse en paracaídas: necesitas cierta altura antes de saltar.

Para volar hay que empezar asumiendo riesgos.

Si no quieres, lo mejor quizá sea resignarse y seguir caminando para siempre.

J. Bucay. Déjame que te cuente.

Publicado en Reflexiones | Deja un comentario